martes, 13 de mayo de 2014
LOS PRIMEROS PROBLEMAS
LOS PRIMEROS PROBLEMAS
Como os comenté en mi anterior entrada, mi embarazo no fue sencillo en absoluto. Tuve problemas físicos tanto yo, como mis pequeñitos.
Desde el comienzo, cada vez que comía algo, inmediatamente tenía que ir al servicio a vomitarlo. Al tercer mes de embarazo, me enviaron al Hospital, donde dijeron que tendría que continuar con el seguimiento médico, ya que se trataba de un embarazo de alto riesgo y tendrían que estar controlándome cada quince días. He de decir que mi doctora fue María de la Calle, a la cual le agradezco todo lo que hizo por nosotros, tanto ella, como Pilar, su enfermera.
La primera vez que me vio, me dijo que tendría que coger la baja. Le dije que aquello era imposible, conocía a mi jefe y sabía que no se lo iba a tomar nada bien. Pero a los tres días de suceder esto, tuve que ir al Hospital de Urgencias porque estaba sangrando. Sinceramente, nunca he tenido tanto miedo en mi vida. No quería perderlos. Los sentía tan míos, tan necesarios en mi vida...
Iba muy nerviosa, me atendieron rápidamente y me dijeron que había sufrido una amenaza de aborto, que tendría que mantenerme en reposo absoluto. Así pues, al final, me dieron la baja.
A los cinco meses de embarazo, al ir a la consulta de la doctora, me realizo una ecografía vaginal y me dijo que el cuello del útero se había acortado tanto, que si no me colocaban un pesario, mis hijos nacerían. Así, nos fuimos a por el pesario e inmediatamente a urgencias me lo colocaron. ¡Bendito aparatejo! Gracias a él, hoy tengo a mis dos pequeños con salud.
Yo mientras tanto, continuaba vomitando. Cada vez que me pesaba la matrona, pesaba menos. La doctora me decía que los niños iban creciendo, que la que no engordaba, sino que adelgazaba era yo. Y después del parto pude comprobar que así había sido, aunque también ellos nacieron con poquito peso.
El caso es que ante todo quiero dejar claro que un embarazo gemelar no es fácil, o por lo menos para mí no lo fue, aunque conozco casos de otras mamás que les sucedió como a mí.
Si luego además sufres una depresión, el tema se agrava bastante.
En una próxima entrada os contaré más problemillas que tuve.
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